lunes, 15 de febrero de 2016

Las vacas, sus cuidados y el cambio climático


Hacía tiempo que no hablaba aquí de animales y hoy lo haré de las vacas. Son el mamífero terrestre más grande que podemos ver al menos de forma más habitual, pudiendo pesar tres cuartos de tonelada. También son de los animales de los que más se alimenta la gente (leche, queso, carne, etc...). Pero, con independencia de sus cuidados, lo más curioso es que son uno de los animales que mayores gases producen, por lo que de hecho contribuyen al cambio climático.  Es más, son las responsables del 18% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, superando a las de los automóviles que además emiten Co2 que es menos dañino que el metano. Fundamentalmente, es debido a las características de su organismo, pero también puede ser agravado por el uso de determinantes fertilizantes para acelerar el crecimiento de los pastos. Pero lo más sorprendente es que en un pueblo de Alemania llegó a explotar una granja como consecuencia de que el gas de las vacas contactara con una chispa eléctrica de la ordeñadora. Afortunadamente, sólo una vaca sufrió leves quemaduras.

Alimentación.- La alimentación de las vacas es enorme durante todo el día. Entre otros muchos, comen heno, alfalfa, maíz, cebada, avena, forraje y pienso, pero también pueden pastar por el campo o en las inmediaciones de la granja en los casos en que viven más o menos libres. En todo caso se les debe de proveer de fósforo, calcio y proteínas que favorezcan que pueda producir leche de buena calidad. Sólo a partir de los tres meses es cuando dejan de alimentarse exclusivamente de la leche materna (como becerros). Pero también es igual de importante que tengan acceso a agua limpia y con sales minerales.

Sanidad e higiene.- Son muchas las vacunas que hay que inocular a la vaca, pero igualmente debe ser sometida a desparasitación. Es lo que tiene pasar mucho tiempo al aire libre y alimentarse del campo. Para ello hay que contar con un veterinario especializado. En cuanto a los establos, deben ser limpiados periódicamente, cambiando la paja o el serrín. También deben limpiarse el equipo e instrumentos mediante los cuales se ordeñan también debe ser limpiado con frecuencia, puesto que de lo contrario la leche que se obtenga puede llegar a contaminarse. Por último, en cuanto a la limpieza de la propia vaca, deben ser desinfectadas sus pezuñas con los productos adecuados.

Ordeñarlas.- Dependiendo de la edad de la vaca, puede llegar a hacerse dos veces al día o sólo una. En las grandes empresas actualmente ya no se ordeñan a mano, sino que son máquinas las que hacen el trabajo. Salvo, evidentemente, en el caso de los pequeños ganaderos que tienen muy poquitas vacas (no más de tres). En ese caso es muy probable que prefieran sólo ordeñar una vez al día a cada vaca.

Enfermedades.- Ante todo, hay que vigilar constantemente a las vacas. Alguna de ellas puede presentar problemas que no tengan las otras. Pueden llegar a sufrir problemas de tuberculosis y contagiar a las personas por la ingestión de la leche debido a la presencia de microbios. Pero también pueden sufrir la gripe y problemas respiratorios que incluyan tos. Lo peor de todo es que los pequeños ganaderos poco pueden hacer, sino avisar al personal especialista y llevar a cabo todas las actividades de sanidad e higiene obligatorias para prevenir estas enfermedades. De lo contrario, la salud de las vacas sería efímera, cuando pueden alcanzar los 15 años de esperanza de vida.

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